Cuando siembra un árbol, usted le hace un generoso regalo a la ciudad de Nueva York y a todos los neoyorquinos. Los beneficios que se obtienen al sembrar árboles son muchos: aire más puro, vecindarios más hermosos, hábitat silvestre, ahorro de energía, sombra en el verano, y los árboles crecidos le entregan estos beneficios a los neoyorquinos año tras año, y a numerosas generaciones futuras. Los árboles, cuando se siembran y se cuidan adecuadamente, son valiosos recursos comunitarios durante todo su largo ciclo de vida.
Esta sección provee pautas detalladas y consejos para sembrar y cuidar de los árboles: desde la selección del sitio para sembrarlo, el tamaño adecuado y la variedad del árbol, hasta entender cómo se debe regar, aporcar, podar, ornamentar y mantener el área alrededor de los árboles recién sembrados y de los ya crecidos.
Es importante que usted haga algunas preguntas iniciales antes de comenzar. ¿Por qué está sembrando un árbol? ¿Desea usted un árbol pequeño con flores o un árbol grande que dé sombra? ¿Cuáles son las condiciones de cultivo en su patio? ¿Qué tipos de árboles crecerían bien bajo estas condiciones? Existen muchas opciones, y es fácil sentirse abrumado.
La selección adecuada y la siembra son cruciales para la salud y sobrevivencia de cada árbol nuevo. Escoja las especies de árboles cuidadosamente, seleccione un lugar adecuado y siémbrelo correctamente. Si sigue estos pasos, usted y otros neoyorquinos serán capaces de disfrutar de su árbol por muchos años más. Algunas especies de árboles pueden vivir entre 200 a 300 años, aumentando su majestuosidad, valor y beneficios con cada año que pasa. Su árbol pasará a ser una parte importante del bosque urbano de la ciudad de Nueva York. Mantenga su árbol en buenas condiciones y éste beneficiará a la comunidad durante décadas.